El mercado en el que nos encontramos a día de hoy se rige por una competitividad constante por ello que se necesite proporcionar una dirección general a la compañía (estrategia empresarial) para ser competitivos en el mercado y asegurar la permanencia en él.
El proceso de planificación estratégica se basa en las siguientes etapas:
DIRECCIÓN Y ESTRATEGIA

Determinar la estrategia
Para conseguir definir la estrategia que una empresa debe adoptar, es necesario un análisis previo del entorno. Hay diversidad de herramientas para definir estos análisis que se deben realizar para conseguir tener una imagen tanto del entorno, como de la interacción de la empresa con el entorno.
Un análisis externo se suele definir mediante herramientas de ayuda como el PEST, análisis profundo en función de las factores Políticos, Económicos, Sociales y Tecnológicos que pueden afectar a la empresa. Y herramientas de análisis interno como es el análisis DAFO que identifica las Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades que tiene la compañía.
Después de un exhaustivo análisis se definirá la ventaja competitiva de la compañía frente a los competidores para posicionarse en una posición competitiva superior a ellos y ganar mayor cuota de mercado.
Implementar la estrategia.
Una vez determinada la ventaja competitiva, debemos llevar a cabo la implantación de ella. Es verdad que puede llevar asociado cambios y a veces de magnitud importante, donde debemos diferenciar y realizar una separación entre el corto plazo y el largo plazo.
Debemos definir y establecer un plan de acciones para poder realizar la consecución de la estrategia marcada. En el caso del plan de acciones, donde ciertas de ellas no pueden iniciarse hasta que otras finalicen o que el retraso de una implicará la demora en todo el proceso, para ello hay herramientas de planificación como PERTs, con control del camino crítico para asegurar el plazo de los objetivos.
Todo plan de acciones va determinado por la consecución de un plan de objetivos para optimizar los resultados totales, bien a corto plazo o a largo plazo. Para tener una visión completa de los objetivos en la compañía se plantea el cuadro de mando integral, una herramienta de control empresarial para monitorizar los objetivos de una empresa y de las diferentes áreas.
Medición y Control.
Se debe realizar en diferentes momentos, establecidos desde un principio, para poder detectar a tiempo los posibles errores y desviaciones que se pueden ocasionar y así poder hacer los ajustes correspondientes.
Asimismo, realizar un plan de reorientación con hipótesis de ciertos escenarios para llevar a cada el plan definido de reorientación si obtenemos desviaciones.
